LIBRERIA HISTORICA EL TOROGOZ
MODESTO RAMIREZ FELICIANO AMA.  FRANCISCO SANCHEZ FARABUNDO MARTI  1932  
                                    LA INSURRECCION DEL 1932 (Especial de El Torogoz)

                 

Alfonso Luna: Estudiante universitario. Dirigió el periódico "La Estrella Roja", vocero del "Grupo Marxista de la Universidad de El Salvador y del Grupo de la Revolución Universitaria".

Mario Zapata, estudiante universitario, responsable del periódico "La Estrella Roja". Fué Fusilado con Luna y Farabundo Martí.

Sus ideales libertarios y de amor para con puestro pueblo, fueron siempre firme hasta en aquellos momentos dificiles cuando fueron capturados, torturados brutalmente y luego fusilados.

LA INSURRECCION

Ante el acoso de la pobreza, del interior del país llega a la capital una gran cantidad de campesinos pobres y enfermos, lo que ocasiona un crecimiento ciudadano sin control, plasmado en cinturones de miseria en el sur de San Salvador y en innumerables como insalubres mesones, tan denunciados y combatidos por el escritor Alberto Masferrer.

Como respuesta a esas condiciones de vida infrahumana y a diversos abusos cometidos en el agro nacional, se extremizan el sindicalismo y el movimiento obrero, dando pie al nacimiento del Partido Comunista Salvadoreño (PCS).

En la noche del 2 de diciembre de 1931, el corrompido e incapaz régimen del Partido Laborista, encabezado por el ingeniero Araujo, fue derrocado por jóvenes militares agrupados en un Directorio Cívico. Dos días más tarde, entregaron el Poder Ejecutivo al vicepresidente constitucional, general Maximiliano Hernández Martínez, quien lo detentaría por espacio de trece años, hasta mayo de 1944.
Como una de las primeras acciones del nuevo gobierno, tienen lugar las diferidas elecciones municipales y legislativas en enero de 1932. Los comicios fueron fraudulentos, llevados con poca o ninguna honestidad. Varios sitios de votación fueron suspendidos en poblaciones en las que el PCS tenía fuerte presencia, partido que participaba pese a saber que no existía libertad electoral -había libros en los que se apuntaban los nombres de los votantes y su opción política partidista- ni formas válidas para obtener el poder por medio del voto.

Ante esos hechos, las fuerzas obreras y el PCS radicalizaron sus acciones políticas, hasta considerar como única opción la de la violencia armada. Motivada por agitadores, la insurrección campesina estaba ya en marcha cuando, el 18 de enero, fueron capturados Agustín Farabundo Martí y los líderes estudiantiles Alfonso Luna Calderón y Mario Zapata, considerados entre los principales cabecillas de los movimientos antigubernamentales. Los actos de captura fueron realizados por el capitán José Sánchez Agona y por diez hombres armados, en una finca al oeste del actual Colegio María Auxiliadora, en el capitalino barrio de San Miguelito.

A las 10 y 30 de la noche siguiente, se produjeron frustrados asaltos al Cuartel de Caballería (después sede de la Policía de Hacienda), sucesos que, unidos al descubrimiento de material explosivo en casas de dirigentes comunistas, motivó al gobierno martinista a decretar el estado de sitio y la ley marcial en los departamentos de Sonsonate, Santa Ana, La Libertad, San Salvador y Chalatenango. Poco después, implanta una severa censura de la prensa escrita, sometida a las disposiciones editoriales del jefe de la Policía Nacional.

Para la noche del 20, la alta dirigencia del PCS se reúne y debate sobre si debe comenzarse o no la insurrección en el occidente del país. Como resultado de las consultas, varios comunicados para detener a las fuerzas insurrectas fueron emitidos al día siguiente, pero muchos de ellos ni siquiera llegaron a su destino, debido a la suspensión del libre tránsito impuesto por las autoridades.

Antes de la medianoche del día 22, con la erupción del volcán de Izalco como marco cinematográfico, varios miles de campesinos se lanzaron a la invasión de poblaciones como Villa Colón, Juayúa, Salcoatitán, Sonzacate, Izalco, Teotepeque, Tepecoyo, Los Amates, Finca Florida, Ahuachapán, Tacuba y otras poblaciones más, azuzados por los dirigentes comunistas y armados con machetes y algunos cientos de fusiles Mauser, dejados por Araujo en sus manos para organizar la defensa de su régimen tambaleante.

Como miras principales, los ataques iban dirigidos contra cuarteles, guarniciones de policía, oficinas municipales y de telégrafos, al igual que contra casas de reconocidos terratenientes y comerciantes de la zona, muchos de ellos extranjeros, como fue el caso de Emilio Redaelli, trabajador de la casa Daglio, asesinado con lujo de barbarie tras la violación de su esposa y el incendio de su hogar en Juayúa, tomada por las huestes de Francisco Sánchez.

Desde la madrugada del día 23, tres intentos de toma son repelidos por las ametralladoras “tartamudas” del bastión militar de la ciudad de Ahuachapán, comandado por el general José Guevara, lo que impide que las compactas masas se tomen la ciudad, mas no que destrocen la alcaldía. En los muros de la fortaleza, un hijo del militar contempla los frutos que producen la crisis, el fanatismo político y el alcohol extraído de las tiendas saqueadas. Años más tarde, una vez entrenado por el ejército estadounidense, ese niño de doce años pasaría a ser conocido en la historia nacional como el general José Alberto “El Chele” Medrano.

Tacuba es tomada por asalto por los 1500 comunistas que dirige el estudiante universitario Abel Cuenca, quien se encuentra con el grave problema de tener que alimentar a tan grandes cantidades de población, a la vez que busca evitar que continúen las violaciones y el pillaje generalizado, para poder establecer un gobierno regional alternativo.

En la mañana del día 23, los insurrectos realizan un frustrado intento de tomarse el cuartel de Sonsonate. Su herido comandante, el coronel Ernesto Bará, conduce la acción de rechazo, en la que perecen más de sesenta insurrectos, a cuyas fuerzas bombardea un avión en otros puntos del occidente salvadoreño.

Por disposición del Presidente, varias columnas de soldados, policías y guardias nacionales parten por tren desde San Salvador hacia las zonas insurrectas. Viajan bajo las órdenes expedicionarias del general José Tomás Calderón. Una vez han hecho su labor en el departamento de La Libertad, retoman Colón y Sonzacate, desde donde dirigen la captura de la plaza de Izalco.

Entre los días 24 y 25, las fuerzas militares gubernamentales entran en Nahuizalco, Juayúa -donde pasan por las armas a Francisco Sánchez, capturado en San Pedro Puxtla-, Ahuachapán y Tacuba. Esta última población representa la más grande batalla de la revuelta, porque los más de cien fusiles en poder de los campesinos dificultan la labor de las fuerzas gubernamentales, que en dos horas y media de combate incendian chozas y casas para obligar la salida de los atrincherados, con el fin de ultimarlos a campo abierto.

De esta forma, los sucesos de enero de 1932 constituyen el período que las generaciones posteriores de salvadoreños pueden conocer mediante los documentos progubernamentales elaborados por Jorge Schlesinger y Joaquín Méndez h., al igual que por las obras narrativas de Salarrué, Francisco Machón Vilanova y Claribel Alegría.

El 25 de enero, los gobiernos de Estados Unidos y Canadá ordenan la llegada del crucero “Rochester” y de los destructores “Wickes”, “Philips”, “Vancouver” y “Skeena” para que sus soldados y marinos intervengan y sofoquen la revuelta si fuera necesario, lo que causa indignación en el jefe militar Calderón, quien rechaza la ayuda ofrecida y garantiza el paso de turistas por el Puerto de La Libertad.
Mientras las fosas comunes se llenan en los campos de los occidentales departamentos aquejados por la “ola roja”, los comunistas registrados en los libros de votaciones son capturados en San Salvador y llevados a las márgenes del río Acelhuate, donde pelotones de seis soldados fusilan a grupos de entre seis y cincuenta personas, los que luego son sepultados en fosas comunes o sometidos a la incineración.

Impulsada por una comisión formada por Angel Guirola, Rodolfo Duke, Tato Meardi y Francisco A. Lima, la sociedad civil cierra filas en torno a la acción represiva y anticomunista emprendida por el mandatario militar. Cuarenta mil colones donan cada uno de los bancos emisores para alimentar a las tropas de búsqueda y exterminio de los focos rebeldes, cifras a las que se unen otra igual del señor Herbert De Sola, diez mil del Casino Salvadoreño y setenticinco mil colectados en donativos populares, aportes individuales que oscilan entre cinco y mil colones.

Por su parte, tres mil miembros de la alta sociedad, profesionales, burócratas, artesanos, tenderos y reservistas se unen a las Guardias Cívicas que se organizan para relevar a las fuerzas militares en las zonas bajo control. A estas entidades paramilitares, al igual que a la Guardia Nacional, se les atribuye la represión de los meses subsiguientes, que condujo a la casi total erradicación de los remanentes indígenas de la histórica región de los Izalcos y a la desaparición de su lengua náhuat.

Como último evento de esos hechos sangrientos, el 31 de enero, un consejo de guerra presidido por el general Manuel Antonio Castañeda juzgó y condenó a Martí, Luna y Zapata a morir fusilados en el Cementerio General de San Salvador, previo traslado desde sus celdas en la Penitenciaría Central, ubicada donde ahora se alza el céntrico edificio del Fondo Social para La Vivienda (FSV).

El fusilamiento se verificó en la primera mañana de febrero, pero las declaraciones previas de Martí -en relación a que en San Salvador había ocultas más de mil bombas y que pronto se produciría un rebrote comunista- recrudecieron la persecución y la represión de toda actividad sospechosa de sedición y subversión contra el Estado.

Como herencia de aquellos años, la cifra exacta de muertos quizá nunca pueda saberse. Hasta la fecha, periodistas y tratadistas sobre el tema como Thomas P. Anderson, Jorge Arias Gómez, Patricia Alvarenga y otros han manejado cifras que varían desde 4800 hasta 30000 personas fallecidas en esa coyuntura de la historia salvadoreña, que -como sostiene el investigador social Jaime Barba- ahora urge de una revisión histórica desapasionada y científica, con miras a la verdadera reconciliación nacional.
“Luego de la matanza de 1932, en las zonas rurales [de El Salvador] las [poblaciones] indígenas dejaron de desplegar abiertamente elementos de su cultura y su lenguaje. Las mujeres dejaron de llevar el tradicional refajo, la marimba no se escuchó como antes y no se volvió a hablar públicamente el náhuat ni ninguna otra lengua indígena. Desde entonces se ha reforzado la imagen de una nación racial y culturalmente homogénea, factor que se estima necesario para la estabilidad político-social, la preservación de las estructuras económicas y la implementación de nuevos proyectos modernizadores”.

EL 32 PRESENTE

Los remanentes de nuestros nativos que no lograron exterminar los colonizadores Europeos, fueron practicamente exterminados en aquellos aciagos dias. Los pocos sobrevivientes que lograron huir de la masacre, no volvieron a usar sus ancestrales atuendos ni a hablar la lengua que todos hablariamos de no haber sido colonizados por el imperio Español, por que de hacerlo tambien ellos hubieran sido eliminados.

 
Los voceros de la oligarquia, con el cinismo que los caracteriza, se lamentan en sus periodicos de los ajusticiamentos de tres individuos durante dichos sucesos por parte de los insurrectos. Es decir, los que estaban tratando de evitar seguir siendo pisoteados continuamente por los abuelos y bisabuelos de los presentes opresores; a los que hoy en dia, se les han unidos algunos nuevos ricos ( los especialistas en delitos de cuello blanco, por llamarlos de alguna manera ). Se cuidan mucho por supuesto de que se conozca la verdadera razon por la que la insurreccion casi espontamente se llevo a cabo. Pero por si no la saben, se las voy a decir: Fue debido a los descarados robos de sus ultimas tierras comunales por el nefasto general Tomas " el Cuto " Regalado, de señales por todos conocidas y a quien nunca le cayo la mano dura a pesar de todas sus fechorias. Esta fue la gota que derramo el vaso de su paciencia. En honor a la verdad, quien de los lectores se quedaria de brazos cruzados si los ladrones quisieran quitarles sus pertenencias?
 
Se lamentan los canarios tisicos, con el cinismo que los caracteriza, como si los Salvadoreños fueramos millones de idiotas. Creen que no nos damos cuenta que ellos asesinaron al menos 30,000 inocentes en 1932. De igual manera no dejan de llorar por las vacas locas ejecutadas durante la pasada guerra civil, sin recordarse de las 75,000 victimas humanas de sus satanicos verdugos.
 
En 1932 las fieras locales se regocijaban, sus amos los felicitaban efusivamente por la masacre y los amos de sus amos, decian dandoles una palmadita en los hombros " well done AMIGOS ". El crucero Rochester y los destructores Wickes, Philips, Vancouver y Skeena sigilosamente vigilaban desde las costas del Pacifico para asegurarse que todo estaba saliendo como lo planearon.
 
Las lagrimas rodaron por las mejillas de los rostros humildes de los hombres, mujeres y niños de nuestra patria. Unas lagrimas pocas, unas lagrimas breves; por que no habia tiempo que perder.
Muchos juran que los vieron, pasar al caer la tarde el primero de Febrero. Unos dicen que iba a pie, otros que iba cabalgando alla por Cutumay Camones. Que se perdio por los montes en el cerro de Guazapa, camino a Chalatenango y que detras de el se encontraban con el puño bien en alto todos los compatriotas que iban resucitando.

OTROS DATOS

 
En 1833 un indigena llamado Anastacio Aquino,que vivia en Santiago Nonualco,en la Zona centro-sur del pais dirigio una rebelion contra la dominacion blanca. Despues de realizar una matanza de los poblados ladinos cercanos a su casa, marcho con un ejercito de millares de indigenas  mal armados contra los blancos de San Vicente. La rebelion de Aquino fue causada por la anarquia de los primeros años de la independencia y por el hecho de que las condiciones de vida de los indigenas empeoraban cada vez mas. La independencia habia significado el fin de la leve proteccion que la corona les ofrecia, y ahora se encontraba a merced de la aristocracia criolla que solo creia en la libertad de su propia clase. Aquino marcho sobre San Vicente y tomando la corona de la estatua de San Jose, se corono asi mismo. Sin embargo fue derrotado decisivamente en ese lugar y ahorcado por el gobierno. Sus seguidores fueron castigados y dispersados.
     J Hugo Granadino ,el distinguido historiador sonsonateco,considera que la insurrecion de 1932 tiene definidos rasgos de guerra racial, mientras que Quino Caso Un escritor Salvadoreño muy conocido, me afirmo que el sentia que la rebelion de 1932 definitivamente guardaba alguna relacion con la de Aquino, ocurrida un siglo antes.
    
Un articulo aparecido en La Prensa el 4 de febrero de 1932 se titulaba:"Los Indios han sido, son y seran enemigos de los Ladinos". El Autor, un terrateniente de los alrededores de Santa Ana, escribio que "no habia un solo indio que no estuviera carcomido por el comunismo desvastador... Cometimos un grave error  al hacerlos ciudadanos" Y sin embargo, esta misma gente dependia de indigenas para trabajar en sus haciendas y tenian sirvientes indigenas en sus hogares. Un aspecto interesante de la rebelion de 1932 es que entre sus  dirigentes habian muchos criados y sirvientes personales. Hasta en un estudio en 1935 con el proposito de mejorar las oportunidades educacionales de los indigenas de la zona occidental, hallamos que el autor dice que los indios "son propensos a los vicios sexuales, son los portadores de las enfermedades venereas y son alcoholicos.
     Por supuesto que la rebelion de 1932 provoco una fuerte reaccion contra la cultura indigena. Hubo una notable disminucion en el numero de personas  que portaban indumentaria indigena, seguian sus costumbres o hablaban el dialecto.
Esto se debio en gran parte a la inmensa matanza pero a medida que paso el tiempo el principal estimulo del cambio parece que fue el deseo de desembarazarse  de algunas caracteristicas de un grupo despreciado entre la poblacion.
Como me dijo uno de ellos, un indigena salvadoreño deja de serlo con solo desplazarse "unos cuantos kilometros",cambiar el refajo de su mujer por un vestido "occidental" y preocuparse por hablar aceptablemente el español.
    
La identidad politica y social de que gozaban los indigenas antes de 1932, se puede resumir en dos palabras: El Cacique y la Cofradia. El cacique o jefe de la comunidad indigena,no era un funcionario del gobierno ladino. Era una autoridad extralegal que debia su status al reconocimiento que su pueblo o distrito le adjudicaba como la figura mas prominente entre los indigenas. El cacique mas importante era el de Izalco. Tanto el cacique de Izalco como el de Nahuizalco tomaron parte en la rebelion de 1932.
     En America Central el catolicismo no habia exterminado por completo las ideas paganas y en muchos casos era dificil decir donde era que terminaba el paganismo indigena. Las cofradias estaban y estan, dedicadas a la adoracion de un solo santo o persona de la Trinidad,cuyo nombre ostentan.  Asi existian las cofradias de Jesus a Gatas de los Siete Dolores, del Espiritu Santo y muchas mas. La mas poderosa en 1932 era la del Espiritu Santo , cuyo jefe era Feliciano Ama, cacique de Izalco.
    
Cuando se combinan todas las razones del descontento campesino la expropiacion de los ejidos, el trato miserable que se daba a los colonos y a los trabajadores asalariados los problemas sociales y el descoyuntamiento provocado por la economia del cafe, la hostilidad cultural entre indigenas  y ladinos,  y la hostilidad de clase entre los campesinos y los terratenientes- y luego se le agrega el desastre economico de la depesion, no  es didicil de descubrir las bases de la rebelion de 1932. Casi era inevitable que algun movimiento surgiera tratando de canalizar este descontento para provocar una rebelion. Pero que ese movimiento  fuera el comunismo, fue un hecho dictado por sucesos que comenzaron con la revolucion Rusa, y que formaban parte de un contexto del cual El Salvador solo era una pieza insignificante.
                 
 EL ASCENSO DE LA iZQUIERDA

     Durante todo el siglo XIX y las primeras dos decadas del siglo XX, la mano de obra latinoamericana, tanto agricola como urbana, era una masa amorfa, maleable, que los ricos terratenientes y comenciantes podian manipular a su antojo..
     Los primeros pasos para la organizacion popular en El Salvador se adoptaron con la formacion de la Liga Roja en 1917. Aunque aparentemente se trataba de una organizacion laboral, Los propositos de la Liga eran profundamente politicos, y a pesar de que su nombre parecia ser una organismo vinculado con el Partido  Bolchevique, de hecho era un instrumento para manipular a las clases bajas en beneficio de la vieja camarrilla en el poder. La organizacion fue concebida por el Dr. Alfonso Quiñonez Molina, un medico muy habil de Suchitoto, que se  convirtio en el cuñado del presidente Carlos Melendez. La Liga Roja tenia como emblema una bandera roja, un programa impregnado de vagos sentimientos socialistas, y una milicia armada propia que operaba con la bendicion del gobierno.
          Alrededor de 1922 sedieron los primeros pasos para establecer un movimiento laboral unificado que abarcara a todas las republicas centroamericanas hasta que, para ser breves, se estructuro en 1926 la Confederacion Obrera Centroamericana, COCA.
    
 En El Salvador las primeras centrales obreras surguieron en 1923. Al  año  siguiente formaron la Federacion Regional de Trabajadores Salvadoreños FRTS. Esta organizacion se adscribio a la COCA, tal como lo hicieron  las Federaciones Obreras de Guatemala y Honduras. El movimiento tenia su cuartel general en la ciudad de Guatemala.Con el transcurso del tiempo  se fue radicalizando y sus actividades desempeñaron un papel en la gestacion de la insurreccion de 1932.
    
 En 1927 se fundo en Guatemala la liga Anti-imperialista, que adopto una tendencia marcadamente comunista.
     Ademas de estas organizaciones desde aproximadamente 1925 un pequeño Partido Comunista trabajaba clandestinamente en El Salvador. Habia sido fundado por organizadores de Guatemala y Mexico. El partido en realidad no incremento sus actividades sino hasta 1930, cuando aparecio en escena el agitador  mexicano Jorge Fernandez Anaya. Era un veterano comunista que habia organizado la Union de Trabajadores Agricolas Aztecas en Mexico.
    
 El primero de mayo de 1930, los comunistas montaron un desfile de 80,000 personas por las calles de San Salvador. En marzo de ese año se anuncio oficialmente la fundacion del partido (4).
 

Sucesos de El Salvador, antes de 1932

Libro de Thomas Anderson

Parecia que la naturaleza hubiera enloquecido.Toda la porcion norte de la America Central se estremecio en la noche del 22 de Enero de 1932,al entrar simultaneamente en erupcion los volcanes de Fuego, de  Agua, Acatenango y otros de menor tamaño situados en Guatemala. Como era de esperarse, "El faro del pacifico", el famoso volcan de Izalco en El Salvador, se unio al coro de los estruendos.Una nube de cenizas recubrio los cielos hasta Nicaragua. Los habitantes de la Zona occidental de El Salvador, en el corazon de la region volcanica, se aterrorizaron. La corriente de lava derretida comenzo a descender por las laderas del Izalco, y todos los que vivian cerca del volcan empezaron a empacar apresuradamente pues el Izalco era bien conocido por sus repentinos y destructivos estallidos.
Y entonces a la luz del resplandor de la montaña, se observo un acontecimiento mas siniestro. De las barrancas y las enmarañadas colinas surgieron bandas de indigenas armados con machetes que invadian los poblados. En sus ojos brillaba la resplandeciente luz de la determinacion fanatica. Antes de que amaneciera el dia 23, la Zona occidental del pais estaba en llamas, no a consecuencia de la lava derretida, si no de la rebelion. Los campesinos habian escogido el momento de la erupcion del volcan de Izalco, para lanzarse a una de las mas sangrientas rebeliones de la historia de America Latina Antes de quedar sofocada, varios millares de personas perderian la vida,se cometerian desmanes indescriptibles, la economia del pais retrocederia por años y cambiaria por completo la personalidad de la nacion salvadoreña.
La rebelion no fue una mera jacquerie, no fue el producto de un repentino impulso de los campesinos indigenas. Por el contrario, fue el resultado de una larga cadena de sucesos, acaecidos dentro del pais como fuera de el. Ademas se distingue por ser el primer  movimiento revolucionario latinoamericano en el cual desempeñaron el papel mas importante hombres considerados como comunistas internacionales (1). Por lo tanto, señala el comienzo de una fase nueva y significativa en la historia de la region. La epoca de las ideologias habia llegado a America Latina. Las interrogantes acerca de por que los comunistas escogieron a El Salvador para su debut en el hemisferio occidental, como fue que estallo la insurreccion de 1932, y cuales fueron sus causas y efectos, son cuestiones que se deben responder con detalle, si es que en efecto se desea dar una respuesta, ya que las raices de la revolucion son multiples y complejas. Para empezar, es necesario saber algo acerca del  Estado que se haa bautizado con el nonbre del Salvador del Mundo.
En muchos aspectos, El Salvador corresponde a la idea estereotipada que la mayor parte de los norteamericanos tienen de los paises latinoamericanos. Es pequeño con una extencion no mayor que la de Nueva Jersey. Densamente poblado, comprime actualmente unos tres millones y medio de habitantes en su territorio, lo que le da una densidad de mas de doscientas personas por milla cuadrada. Carece de recursos minerales, tiene clima caliente y esta saturado de volcanes. La mayor parte del pueblo vive en una pobreza insalubre,Pero sostiene ademas una aristocracia  opulenta,Es pais de monocultivo, dominado todavia en buena medida por los intereses de los productos de cafe.Tiene una rica tradicion en golpes  de Estado y goviernos militares. En pocas palabras tiene casi todos aquellos elementos que un lector promedio en los Estados Unidos  considera que es "Latinoamericano" Parece una tipica republica banana, con la excepcion, por supuesto, de que no exporta bananas.
De hecho, sin embargo, El Salvador es un Estado latinoamericano atipico. Es la republica continental mas pequeña de  America Latina y la unica en America Central que no tiene salida a los dos oceanos. Es el pais mas densamente poblado, no solo en Centroamerica, sino de todo el continente latinoamericano. Ademas, cuando se escudri`na su historia con mas detenimiento se descubre con facilidad que su modelo historico solo se asemeja superficialmente al de sus vecinos latinos, El Salvador es un pais unico, excepcional, tal como lo proclaman orgullosamente sus nacionales y amigos y nada lo diferencia tanto como la historia de su pasado.
Alguien ha dicho que los paises felices carecen de historia. Tambien es verdad que los paises cronicamente infelices tienes una monotona historia de conflictos y disturbios. Y El Salvador es un pais cronicamente infeliz. Su fundacion fue el producto de la haza`na del famoso y barbaro conquistador, Pedro de  Alvarado, que en 1525 salio de Mexico a conquistar las tierras centroamericanas para la corona española. Alvarado, ademas de ser un administrador y capitan muy capaz,era asimismo un despota cruel y vicioso, que sojuzgo por completo a los  indios de la zona y los convirtio en vasallos de Espa`na.
Los indios que Alvarado encontro en la zona de lo que modernamente es El Salvador, provenian de varios linajes altamente civilizados. En el occidente, al sur del rio Lempa. los aborigenes parecen haber sido mayas. sin embargo, en la epoca de la conquista española y en parte en conjuncion con esa conquista los grupos primitivos fueron absorvidos o desplazados por indios de lengua Nahuatl, emparentados con los aztecas que inmigraron a la region. La zona central de El Salvador continuo siendo habitada por grupos de origen maya(2) . Ambos grupos de indios se encontraban en un estado semicivilizado cuando llegaron los espa`noles. Ya existia la division del trabajo, ya se daban los latifundios, donde laboraban de modo voluntario o talvez no tan voluntario, multitud de brazos. Lo que los españoles agregaron no fue tanto la explotacion del campesino indigena, que ya se encontraba muy avanzada bajo los se`nores nativos, sino el elemento de la opresion cultural. Cualquiera que sean los meritos de la sociedad indigena.todos sus miembros se encontraban unidos por lazos religiosos, culturales y etnicos comunes. Los españoles introdujeron una jerarquia extranjera, sin ningun contacto con las masas, que trataba de reproducir a la España medieval en la America moderna.
    
Superficialmente España tuvo exito en grado sorprendente. Los indios fueron cristianizados, fueron obligados a someterse a las leyes y costumbres españolas e incluso recibieron de parte de tales leyes y costumbres alguna proteccion frente a los colonizadores espa`noles, Se inserto al indio en la economia española. Se le obligo a que trabajara  para sus nuevos amos, a traves del sistema tributario de las encomiendas y por medio de los repartimientos, una especie de corvee espa`nola o trbajo forzado. Con el tiempo, la encomienda y el repartimiento fueron sustituidos por un sistema de esclavitud por deudas, pero cada uno de estos sistemas exploto inmisericordemente a los indios, contribuyendo a disminuir su numero,tal como se ven obligados a admitir hasta los escritores españoles(3). Y aunque los indios se mezclaron economicamente, hasta el matrimonio, o mas exactamente la procreacion, fue incapaz de establecer un contacto real entre aquellos que se consideraban espa`noles y los que se estimaban indios.
    
Durante el periodo de la dominacion española, El Salvador fue un remanso colonial. Formaba parte de la Capitania General de Guatemala. La capital de aquella region impresisamente definida San Salvador, no contaba ni siquiera con un obispado. A traves de toda la America española, las comunicaciones eran lentas y si por fin llegaban noticias a San Salvador, generalmente lo hacian con retraso. Sin embargo varios ciudadanos del lugar jugaron un importante papel en el movimiento de independencia al comenzar el siglo diecinueve.
 
En 1811, un aristocrata criollo Manuel Jose Arce y su tio el cura Jose Matias Delgado, encabezaron una frustrada rebelion contra el poder español. La insurreccion fue aplastada, los cabecillas fueron encarcelados y se adoptaron severas medidas para prevenir un nuevo estallido.
    
Mas cuando Mexico se declaro independiente de españa esta quedo imposibilitada de mantener control sobre America Central. En 1822, Iturbide de Mexico intento incorporar la Capitania General de Guatemala a su flamante imperio Mexicano. Pero al cabo de un año el imperio habia desaparecido y el general que habia enviado a someter a Centroamerica se encogio de hombros, cambio de lado y comenzo a instruir a la gente en el arte de costruir su propio Estado. El Salvadoreño Arce, se convirtio en el primer presidente de la Republica Federal de Centroamerica, que en ese momento tenia la sede de su gobierno en la ciudad de Guatemala. Arce fue incapaz de mantener unidas las provincias centroamericanas, que se enfrascaron en interminables disputas, pero su sucesor, el hondureño Francisco Morazan, tuvo durante un tiempo mejor suerte. Morazan tuvo durante un tiempo mejor suerte. Morazan fue nombrado presidente de Centroamerica en 1830. Invadio en dos ocasiones a El Salvador, con el fin de sofocar movimientos separatistas. Mientras controlo la region clave de Guatemala, pudo mantener la union del istmo. Pero poco despues en la misma Guatemala Rafael Carrera, un arriero analfabeto indigena encabezo una insurreccion contra la republica de Centroamerica.
     Carrera, un carnicero sanguinario e ignorante, fue apoyado por la Iglesia de Guatemala, debido a que el clero se oponia al regimen liberal de Morazan. Como resultado de ello Morazan no pudo vencer a carrera y perdio el control de Guatemala. en 1834 se traslado a San Salvador la capital de lo que quedaba del Estado de America Central. Despues de eso la desintegracion se impuso lentamente.  Morazan aguanto hasta 1939, año en que abandono el control de El Salvador, y renuncio como presidente de America Central. Con su dimision se acabo la realidad de la union centroamericana
    
Pero el sueño se prolongo, especialmente en El Salvador de hecho, gran parte de la historia politica del pais solo se puede entender desde la perspectiva del ideal unitario que nunca fue olvidado, y que ironicamente ha precipitado una y otra vez a El Salvador en gerras con sus vecinos. Incluso la reciente guerra con  Honduras en el verano de 1969, una guerra que dividio a Centroamerica mas profundamente que nunca antes, tuvo sus raices en el intento de crear un mercado comun centroamericano, idea respaldada por El Salvador.
    
Otro tema recurrente en la historia Salvadoreña es el de la intervencion guatemalteca. Guatemala goza de mejores comunicaciones con El Salvador que ningun otro pais y a travez de una buena parte de su historia ha señalado el rumbo de su vecino menor.
 
Hablando politicamente, cuando Guatemala estornuda, El Salvador coge resfriado. La primera vez que esto se hizo evidente fue en 1839 cuando Carrera, por entonces dictador de Guatemala, instalo como presidente de la nueva republica de El Salvador a su propio designado, el general Francisco Malespin, un militar extremadamente conservador. Malespin fue asesinado en 1846, y durante algunos años el pais se sumio en la anarquia. El hombre mas capaz de esta epoca era el dirigente liberal Gerardo Barrios, un general corpulento, que llego a presidente en 1859 e intento restaurar  la Centroamerica morazanica. Desafortunadamente. todo lo que logro fue precipitar a la America Central en el caos de la guerra civil. finalmente Carrera invadio nuevamente a El Salvador destituyo a Barrios y lo sustituyo por otro hombre de su confianza. Francisco Dueñas, miembro de una de las familias mas famosas de El Salvador. Sin embargo, Barrios no se dio por vencido. Trato de regresar del exilio en 1865, fue capturado en Nicaragua, embarcado a El Salvador, y ejecutado. Ese mismo año murio  Carrera, pero habia logrado implantar la dominacion conservadora no solo en Guatemala si no a lo largo de casi toda la America Central. Con la muerte de Gerardo Barrios y de Carrera terminaron "los años formativos" de Centroamerica, esos años que Mario Rodriguez ha caracterizado como  "un periodo violento de luchas ideologicas y egoismo desenfrenado" (4).
     Tambien hubo años de profundos cambios economicos. Durante la epoca colonial se habia desarrollado una economia diversificada satisfactoria basada en el maiz y otros cultivos alimenticios, junto con "el balsamo del Peru" el añil, el tabaco, el cacao y otros productos tropicales. Era una economia estancada que atraia poco dinero al pais. Sobrevivio a la independencia, pero no podia sobrevivir en el mundo de la revolucion industrial. Los españoles le proporcionaron a los indigenas un mal caso de impacto cultural. Ahora les toco el  turno a los criollos, que fueron sacudidos en su apatia economica al echar una mirada a su alrededor en pleno siglo XIX, y descubrir un mundo en el cual cada dia podian competir menos, un mundo de ferrocarriles y vapores, de industrializacion, especializacion y produccion concentrada.
 
Las hazañas del filibustero Wiliam Walker en Nicaragua y las del filibustero economico Comodoro Vanderbilt en Honduras.
fueron un aviso para los estados Centroamericanos durante la decada de los 50. O llegaban a un acuerdo con el mundo economico moderno o se convertirian en colonias de los poderosos.
     Los centroamericanos llegaron a un acuerdo en los unicos terminos que podian. Se decidieron a entrar en el mercado mundial y el pasaporte de El Salvador resulto ser el cafe.Costa Rica comenzo la produccion en gran escala de este grano en la decada de los 30, y en la decada de los 60 El Salvador,  Bajo la direccion ilustrada de Gerardo Barrios, siguio el ejemplo. El  cafe causo un resurgimiento economico,Era un  cultivo de intercambio. No se puede comer cafe. Para poder utilizarse se debe procesar en el beneficio o instalacion secadora. Solo se puede cambiar por dinero, el cual a su vez sirve para comprar lo que se  necesita. De esa manera, la economia de cultivos diversificados fue siendo paulatinamente sustituida por ua economia de monoculivo para la comercializacion.
        La muerte de Gerando Barrios fue seguida de un periodo de cambios tanto politicos como economicos. En el siguiente  cuarto de siglo se promulgaron no menos de seis contituciones. Durante la mayor parte de ese tiempo controlo el poder la faccion liberal, cuya  caracteristica principal era el aticlericalismo. La causa principal de su hegemonia fue que en Guatemala habia tomado control de la situacion Justo Rufino Barrios, y su vecino . Justo Rufino Barrios fue un dictador inflexible que se inspiro mucho en Porfirio Diaz de Mexico y su regimen "positivista " de capitalismo estatal subvencionado. Al igual que Mexico y Guatemala, El Salvador prospero durante la decada de los 70 y los 80 o para ser mas precisos algunos salvadoreños prosperaron mucho, mientras las masas populares se hundian mas en la servidumbre.
   
Justo Rufino Barrios entro en desaveniencia con el presidente de El Salvador que el mismo habia escogido, Rafael Zaldivar. Para demostrarle quien era el dueño y señor, invadio a El Salvador en 1885.
Desafortunadamente para los guatemaltecos , en la primera batalla una bala desperdigada termino con su carrera y su ejercito huyo de regreso a Guatemala. Entonces Zaldivar dimitio en favor de Francisco Menendez, "un hombre popular e ilustrado" (5). que promulgo la nueva costitucion de 1886, un documento que perduraria hasta 1939. Menendez, uno de los mas habiles presidentes del pais fue derrocado en 1890. Se sucedieron una serie de golpes y regimenes efimeros hasta 1903, año en que entro en vigencia un sistema para regular la sucesion presidencial. Este sistema consistio en que el presidente en el ejercito escogia a un candidato para que lo sucediera, y entonces ese candidato oficial era regularmente electo por medio de un proceso electoral lleno de todos los adornos de la democracia: candidatos de oposicion, plataformas politicas y votaciones. Por  supuesto que el resultado de las elecciones nunca se ponia en duda, pero de esa manera se prvenia los derrocamientos violentos y a veces sangrientos que habian sido tan comunes hasta entonces.
    
 Durante la ultima decada del siglo, El Salvador  vivio otro momento de fervor unionista, Se hizo el intento de crear la "gran republica de Centroamerica" Pero el intento fracaso alrededor de 1898 y los primeros años del siglo fueron escenarios de una compleja lucha entre Nicaragua, Guatemala y El Salvador, en la cual el ultimo de los mencionados aparecia nuevamente como el abanderado de la unificacion.
    
 A pesar del sistema de candidatos oficiales para escoger al presidente, en el pais continuaron existiendo las contiendas politicas fraudulentas y viciadas. Las rivalidades politicas no se basaban  en programas opuestos, sino mas bien en las diferencias personales de los caudillos rivales (6). Estas pasiones condujeron en 1912 al asesinato del presidente Manuel  Enrique Araujo. A su muerte ascendio a la presidencia un hombre llamado Carlos Melendez, Con toda responsabilidad termino el periodo de Araujo, y luego maquino su propia eleccion cumpliendo entonces el periodo de 1915 a 1919. Ademas fundo una dinastia politica que lo sucedio. Primero fue sucedido por su hermano Jorge Melendez, quien goberno de 1919 a 1923, y luego su cuñado, Alfonso Quiñonez Molina, que goberno de 1923 a 1927..
    
Una cosa buena del periodo Melendez_Quiñonez, como se le llama en El Salvador, fue que no hubo golpes de estado.  Pero la razon para ellos fue que los presidentes eran unos consumados dictadores que gobernaban con mano de hierro en nombre de la aristocracia conservadora y los militares. (7).
 
No cabe duda que su  dominio fue favorecido por la presencia de un regimen igualmente conservador en Guatemala durante la mayor parte de ese periodo. Durante la dinastia Melendez-Quiñonez, la represion politica de los campesinos y de la naciente clase trabajadora ayudo a sembrar las semillas de la rebelion de 1932.

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Long before the Spanish conquest of the early 16th century, the territory that is now El Salvador was home to various indigenous peoples. Some of the most ancient tribes - including the Pocomam, Chortí and Lenca - were related to the Maya. Others resembled the Aztecs of Mexico, the most predominant being the Pipil, a subgroup of the Nahua who migrated to Central America around 3000 B.C.

Beginning around the 11th century, the Pipil established a flourishing civilization in the area they called Cuscatlán, "land of the jewel." They developed vast agricultural lands and several urban centers, and they staunchly defended their culture. When Pedro de Alvarado, a lieutenant of Hernan Cortes, arrived in 1524 to explore the land, he met strong resistance from the Pipil and was forced back into Guatemala. Two Spanish expeditions followed, and the Pipil finally succumbed to the dominating force of the conquerors.

Soon realizing that the colony they named El Salvador (the savior) did not promise much in terms of gold and silver, the Spanish set about developing El Salvador's sole exploitable resource: land. The Europeans' appropriation of the land that sustained the indigenous people resulted in the rapid decline of the Pipil civilization. Intermarriages between whites and Indians further changed the make up of the indigenous races.

Cash Crops
The Spanish instituted the widespread cultivation of a single lucrative export commodity, beginning with cacao in the latter half of the 16th century. In the 18th century, the cultivation of indigo (a plant used in natural dyes) reaped great profits and elevated the colonial capital of San Salvador in the eyes of the Spanish. When Napoleon conquered Spain in 1808, Salvadorans moved toward independence from the weakened Spanish Empire.

Coffee cultivation and exportation began to dominate the Salvadoran economy in the latter half of the 19th century, signaling the beginning of El Salvador's modern history. As coffee growers acquired land for large plantations, the indigenous people were displaced, creating larger gaps between the rich and the poor. This gave way to a legacy of the landed and the landless - an economy in which laborers could be hired and fired at will without consideration of working conditions or a livable wage.

With the drop in coffee prices during the 1930s depression, coffee growers laid off workers and reduced wages even further. Desperate to ensure their survival, the campesinos (farmers) began to organize under such leaders as Agustin Farabundo Marti. For the first time, opposition political parties emerged in El Salvador.

The Rise of the Left
When Marti led an insurrection of the rural poor in 1932, the army responded by killing 30,000 people, targeting those who wore traditional dress or spoke indigenous languages, in what became known as "la matanza." For the following 50 years, every president was a military officer, and the military dominated the country. A small land-owning elite controlled the economy and the mostly rural majority lived in poverty as agricultural laborers.

 

---Todo este material ha sido tomado de nuestra libreria histórica--

UN POCO DE HISTORIA

Los orígenes de la matanza indígena de 1932 

Néstor Martínez

Cuando los españoles llegaron al territorio que hoy se conoce como El Salvador, no encontraron oro ni joyas. Aún así, quedaron deslumbrados: desde las alturas contemplaron muchas parcelas cuidadosamente cultivadas por una población sedentaria que estaba adaptada a la explotación de la Naturaleza. Su influencia, entonces, en la tierra y en la gente que habían descubierto fue profunda.

La relación del indígena con la tierra habían creado una filosofía relativa al significado y fines del ser humano. La máxima expresión de su relación con la tierra era el maíz, principal motivo de la siembra, tanto que los indígenas creían que el ser humano fue creado a partir de dicha planta.

"Todo lo que hacían y decían estaba tan relacionado con el maíz que casi lo consideraban como a un dios. El embeleso y el éxtasis con que contemplaban sus milpas era tal, que por ellas olvidan hijos, mujer y cualquier otro placer, como si la milpa fuera el objeto final de su vida y la fuente de su felicidad...". El maíz no solo era la base de la economía de los nativos, sino que lo era también de su vida cotidiana. Era sagrado.

Esa unidad, de la tierra con el ser humano, no fue comprendida por los españoles conquistadores, y ni siquiera más tarde, por sus herederos, los ladinos y criollos. Por el contrario, junto a la Iglesia, se encargaron de despojar al indígena de toda relación con la tierra, desde su espiritualidad hasta su posesión. Esa fue la semilla del conflicto que desembocó en 1932, con la matanza de miles de indígenas que reclamaban la tierra ancestral, no para producir, sino para comer.

Los españoles introdujeron algo desconocido por indígenas: la posesión por una sola persona de una vasta cantidad de tierra, y además de destinarla para fines comerciales intensivos con los monocultivos. Porque los nativos, no solo cultivaban maíz, sino una gran cantidad de plantas alimenticias y comestibles: chile, tomate, cacao, calabazas, entre otras.

Y sucedió el primer gran despojo de tierra para introducir ganado, lo que volvía la tierra improductiva para alimentar a la población nativa, luego de introdujo el añil, caña de azúcar, se intensificó el cultivo del algodón...

A pesar de este despojo, el indígena logró sobrevivir con su acostumbrado ritmo de vida: la siembra de su propia parcela, de maíz principalmente. A mediados del siglo XIX, todavía se reconocían comunidades indígenas, cuyas tierras junto a las ejidales, fueron el blanco del segundo gran despojo, con la introducción del cultivo del café.

En los años 1872 y 1875, se registran levantamientos campesinos por disputas de las tierras. Era el acoso contra los ejidatarios y comuneros de la entonces clase dominante: los cultivadores de café. Los primeros alquilaban la tierra ejidal, ociosa, ya que estaba destinada al crecimiento futuro de la población, y las tierras comunales era propiedad de los indígenas.

Hacia 1874, en un documento oficial redactado por el Bachiller Pasante don Esteban Castro, refleja el pensamiento de los terratenientes cafetaleros acerca de los agricultores indígenas: "Sacan lo que llaman una tarea en las horas de la mañana (no es posible hacerlos trabajar más) y pasan el resto del día en la vagancia y la holgazanería. Reglamentando las horas de trabajo del modo más convincente y adecuado, creo que se hará un gran servicio a la agricultura, a la moral y a los jornaleros, pues el agricultor aprovechará el tiempo, tesoro inestimable, y aquellos ganarán el doble y aún el triple si se quiere, empleando todo el día su fuerza en labrar la riqueza pública".

También decía: "la agricultura necesita brazos y no encuentra, o tienen los agricultores que pagar jornales tan crecidos que absorben gran parte de su ganancia..."

Debe entenderse que la palabra "agricultura", como aún se emplea en estos días, no se refiere a los cultivos de los indígenas, sino al café, que por su expansión en el mercado mundial, necesitaba mano de obra de la que no disponía.

Y recomienda "que se impongan las obligaciones a los enfitiutas (persona que tiene el dominio por cesión perpetua o por largo tiempo el dominio útil de un inmueble. NdR) de cultivar en la mitad de dichos terrenos artículos de exportación, como, café, añil y, en el resto el huate (plantación de maíz destinado al forraje. NdR) y los necesarios para el consumo".

En Izalco, sucedió un incidente en el año de 1875, que ya apuntaba al levantamiento indígena en su lucha por al tierra: según una publicación de esa fecha "Ya saben nuestros lectores por este diario la desgraciada intentona de Izalco y el resultado que ha tenido. Unos cuantos inocentes sugestionados por gentes aviesas malintencionadas creyeron que se atacaban sus derechos con la venta de un terreno ejidal y en vez de acudir a los tribunales competentes fueron arrastrados a la desobediencia y la rebelión. Los tribunales aplicarán el condigno castigo a los culpables".

En este informe queda clara la necesidad de crear mano de obra artificial y al mismo tiempo de que sea barata. Entonces, un maquiavélico plan empieza a ejecutarse.

En 1879, en atención al Ministerio de Gobernación las diferentes gobernaciones departamentales presentaron un informe sobre los terrenos que haya en la población del Departamento "sin acotarse y repartirse y cual sea su extensión, así como el cánon establecido por el uso de ellos...".

De acuerdo con los informes, se resume que el porcentaje de ejidos y comunidades en relación con el territorio agrícola es del 21.7 por ciento. Aproximadamente 281 mil 294 hectáreas repartidas en doce departamentos, ya que dos de ellos no presentaron el informe. De ese porcentaje, un 13 por ciento pertenecía a Sonsonate y Ahuachapán, donde sucedió el grueso de la matanza indígena de 1932.

En la memoria presentada por el Ministerio de Gobernación, en 1880, se informa que "se ha creído indispensable reducir a propiedad particular los ejidos de los pueblos y que sus moradores se dediquen a la siembra de plantas permanentes y de producción exportable...".

El resultado del informe de 1874 y del censo de 1880 fue la "Ley de Extinción de Comunidades", emitida el 15 de febrero de 1881, que en su considerando dice que "la indivisión de los terrenos poseídos por comunidades, impide el desarrollo de la agricultura, entorpece la circulación de la riqueza y debilita los lazos de la familia y la independencia del individuo...Que tal estado de cosas debe cesar cuanto antes, como contrarios a los principios económicos, políticos y sociales que la República ha aceptado..."

Según el decreto los comuneros o compradores de derecho de las mismas tierras o cualquier otra persona que tuviera "otro título legal" serían considerados dueños legítimos de la parte que se tenía en posesión.

A continuación, el 2 de marzo de 1882, se emite el decreto de la Ley de Extinción de Ejidos, cuyo texto no difiere muchos del anterior y concedía seis meses para la obtención de títulos. El valor de cada manzana era de tres pesos. Que era bastante, si se considera que un Auditor de Guerra ganaba 60 pesos mensuales y un empleado público 40.

Así se explica que, una vez desplazados los comuneros y ejidatarios, la tierra cayera en manos de doctores, comerciantes, militares y artesanos ladinos.

Entre 1882 y 1897 había un caos originado por los que se estaban apropiando de la tierra y se emiten varios decretos con la finalidad de evitar las disputas.

El 5 de enero de 1884 el Ministerio de Justicia decreta la Ley de Desocupación de las Fincas Arrendadas, mediante la cual se autorizaba a los alcaldes a petición del arrendador a desocupar la finca. En caso de oposición el arrendador sería desalojado por la fuerza con todos sus aperos y moradores. Posteriormente se autorizó la quema de los ranchos.

En 1885 y 1898 se dan levantamientos indígenas y de campesinos. En uno de ellos le cercenaron las manos a los Jueces Partidores Ejidales.

Finalmente la Asamblea Nacional, en decreto del 27 de marzo de 1897, considera que el sistema ejidal ya está extinguido y autoriza a los alcaldes a otorgar títulos de propiedad a los poseedores que los reclamen.

Asimismo se emitieron decretos contra la vagancia, mediante los cuales los terratenientes cafetaleros y grandes hacendados se convirtieron en esclavizadores de cualquier campesino o indígena que los cuerpos de seguridad atraparan por "vagancia".

"La historia agraria de Guatemala y El Salvador está llena de millares de pequeños actos de rapiña legal, apoyada en la fuerza, que persiguió especialmente a los indígenas...", escribió Edelberto Torres Rivas.

Así, a principios del siglo XX, el panorama de El Salvador era el siguiente: gran cantidad de tierra en pocas manos y decenas de miles de indígenas y campesinos despojados de su propiedad deambulando sin trabajo y con hambre. Una verdadera bomba de tiempo que estallaría en 1932.

El monocultivo del café entró en crisis en 1929. Supeditados a los Estados Unidos, este país, en dicho año, tiene una crisis en su economía que le arrastra en sus cimientos, llevándose de paso a sus países satélites como El Salvador. Nadie compra el café. Los precios caen hasta en un 46%.

La renta nacional se reduce en un 33%, se reducen los impuestos en un 11.8%, bajan las importaciones en un 38%, se reducen los salarios mínimos llegando a ganar la gente 8 centavos de colón por día, los salarios de la burocracia se disminuyen en un 30 por ciento. El precio interno del maíz, fríjol y arroz llegan a sus niveles más bajos. El sistema colapsa y ningún proyecto del gobierno lo saca a flote. El peso de la crisis se descarga totalmente en los pobres despojados, mientras que los terratenientes y hacendados conservan intactos sus medios de producción e ingresos. El hambre se generalizaba. El descontento es generalizado. Los espacios políticos se cierran.

El odio y contra los indígenas y campesinos queda ilustrado en un escrito de un hacendado de Juayúa: "...Y ellos, que tienen el germen de sangre pícara, que son de complexo inferior al nuestro, que son de raza conquistada, con poco tienen para encender en pasiones infernales contra el ladino, a quienes ellos señalan, porque nos odian y nos odiarán siempre en forma latente. Se cometió contra ellos el gravísimo, el peligrosísimo error de concederles derechos ciudadanos. Eso fue enormemente malo para el país. Se les dijo que eran libres, que de ellos también era la nación, y que tenían pleno derecho de elegir jefes y mandar. Y ellos comprenden que el decir jefes y mandar, equivale exactamente a entregarse a la rapiña, al robo, al escándalo, a la destrucción de propiedades, etcétera, y matar a los patronos.

Deseamos que se extermine de raíz la plaga; de lo contrario, brotaría con nuevos bríos, ya expertos y menos tontos, porque en nuevas intentonas se tirarían contra las vidas de todos, primero, para degollar por último. Necesitamos la mano fuerte del gobierno, sin pedirle consejos a nadie, porque hay gentes piadosas que predican el perdón, porque ellas no se han visto todavía con su vida en un hilo. Hicieron bien en Norteamérica, de acabar con ellos; a bala, primero, antes de impedir el desarrollo del progreso de aquella nación; mataron primero a los indios porque éstos nunca tendrán buenos sentimientos de nada. Nosotros, aquí, los hemos estado viendo como de nuestra familia, con todas las consideraciones, y ya los vieran ustedes en acción! Tienen instintos feroces".

Para este hacendado un indio es igual que un comunista, así fundía el comunismo y racismo, ideas deformadas que llegarían hasta nuestro presente: en 1992, un ex presidente de la República, cuando era diputado, golpeaba su curul y decía: "Estoy orgulloso de que mi abuelo detuviera a las ordas comunistas". Hasta los comunistas se lo creyeron.

Libros consultados:
- Formación y lucha del proletariado salvadoreño, Rafael Menjívar, UCA Editores.
- Acumulación originaria y desarrollo del capitalismo en El Salvador, Rafael Menjívar, EDUCA.
- El Salvador, la tierra y el hombre, David Browning, Oxford University Press, Londres.
- El Salvador, 1932, Thomas R. Anderson, The Lincoln, University of Nebraska Press.
- El periodismo en El Salvador, Ítalo López Vallecillos, UCA Editores.
- Diccionario Histórico Enciclopédico de la República de El Salvador, Miguel Ángel García, Imprenta Nacional.
- La población de El Salvador, Rodolfo Barón Castro, Consejo Superior de Investigación Científica, Instituto Gonzalo Fernández de Oviedo, Madrid, España.

 

La masacre indígena

Con el auge del café, propagándose rápidamente, se fortalecía la clase social gobernante, aliada con los capitales extranjeros y condenaba a la explotación y a la miseria a los pueblos indígenas. La gran depresión mundial de 1929 devastó la economía salvadoreña, totalmente dependiente del café. Se produjo un colapso del mercado, afectando aún más la situación de las clases populares. El salario en el campo fue reducido.
El descontento llegó a un punto crítico en la zona de Sonsonate, donde se asentaron las bases de una gran revuelta indígena. Los trabajadores se organizaban en un movimiento popular de gran empuje. La Federación Regional de Trabajadores de El Salvador, creada en 1924, llegó a contar 75,000 afiliados, con el objetivo de luchar por la tierra y el aumento de salarios.
Se organizaron los movimientos indígenas, con el objeto de luchar contra el alto precio de los alquileres de la tierra y por una ley que librara de la expropiación por deudas, la violación a los derechos humanos, la injusticia e impunidad de la fuerza armada y de los funcionarios del gobierno, asimismo porque les devolvieran las tierras que les habían expropiado con el pretexto de impulsar el cultivo del café. La fuerza armada y la policía fueron reorganizados. Hubo despidos en masa.
Durante el período del dictador Maximiliano Hernández Martínez, en enero de 1932 se produjo un levantamiento insurgente indígena. Los pueblos de Tacaba, Juayúa, Ataco, Sonsonate, Santa Ana, Ahuachapán, Izalco, Cuisnahuat, Santo Domingo de Guzmán, Nahuizalco, y otras, fueron los campos de batalla entre los indígenas y los efectivos de la fuerza armada. 

MUERTES Y XENOFOBIA

El movimiento duró más de 72 horas, fue controlado por la fuerza armada con la colaboración de los terratenientes que también participaron en las masacres de los indígenas en diferentes lugares del occidente del país. Este comenzó capturando a las personas involucradas en la insurrección indígena y terminó persiguiendo, torturando y matando a toda aquella persona que vistiera, tuviera rasgos físicos y hablara nuestro idioma indígena.
Se estima que el número de muertos durante este levantamiento fue de 30,000 personas, en donde murieron ladinos, indígenas obreros y soldados del ejército del gobierno. El movimiento insurreccional indígena contó con la presencia de los pueblos indígenas, se destacó como líder nato en la lucha por la justicia y la paz, el cacique de Izalco, José Feliciano Ama.
El paternalismo predominaba en Izalco y después de las autoridades locales, el cacique era el personaje más respetado de toda la comarca. Ama fue apresado cuando los efectivos de la fuerza armada y los terratenientes reconquistaron la ciudad de Izalco. Linchado por un grupo xenofóbico de terratenientes, efectivos de la fuerza armada y miembros de la dictadura de Martínez, que pedía venganza y golpeado hasta matarlo. Luego colgaron su cadáver.

(Los historiadores de la centro derecha dicen)

Mario Zapata y Alfonso Luna, jóvenes universitarios, al enterarse de los preparativos de la insurrección indígena liderada por el cacique Feliciano, llegaron a Izalco como dirigentes del Partido Comunista de El Salvador (PC), con el interés de aprovechar políticamente la situación con el propósito de que el PCS tomara la dirección. Pero era ya demasiado tarde, Feliciano y los otros dirigentes indígenas tenían previsto el levantamiento y al PCS no le quedó otra opción que adherirse a la revuelta indígena(2 meses antes ya habian preparativos organizados con Feliciano Ama y en coordinación con el PCS, lo cual es absurdo decir que al PCS no le quedo alternativa que sumarse). En la noche del 22 de enero de 1932, Feliciano Ama ingresó a Sonsonate con centenares de indígenas, pero en la madrugada llegó gente extraña al movimiento, proveniente de Juayúa y ésta hizo destrozos, mataron al alcalde, cometieron acciones vandálicas y toda la responsabilidad se la atribuyeron injustamente al líder indígena Feliciano Ama, quien luego se replegó a unos huatales en las afueras de Izalco. (los que llegaron enfadados a Sonsonate fueron campesinos organizados)
Los ladinos comenzaron a pedir su cabeza y desarrollaron un racismo paranoico. La misión de atrapar a José Feliciano Ama fue encomendado a Cabrera, comandante de la guarnición de Izalco y reconocido como un matón que odiaba a los indígenas. Él salió con varios perros hacia los alrededores de Izalco, iba con varias decenas de soldados armados “hasta los dientes” vestidos de “paisano” y cuando llegaron al lugar donde se encontraba el líder indígena, lo emboscaron, lo capturaron y amarrado se lo llevaron. a la alcaldía. Ama gritaba: ¡Vivan los indígenas!, ¡las tierras son nuestras¡ Con su asesinato quisieron de esta forma apagar su voz por la justicia. Feliciano quedó suspendido de una ceiba frente a la Iglesia de la Asunción, como ejemplo de lo que le podía suceder a todo aquel que reclamara lo que le habían robado los terratenientes y los altos funcionarios de la dictadura de Maximiliano Hernández Martínez y de otros gobernantes anteriores.

Los historiadores de la centro-derecha buscan desvincular de la historia de la insurrección del 32, al PCS, y dicen que la revuelta fue más indigena y hasta le dan flores al Gral Martinez . Los historiadores de la derecha dicen lo contrario, que fueron los comunistas los que hicieron la revuelta y buscan esconder a los indigenas para que se de por desaparecida esa gran masacre contra la población indigena. Lo cierto es que la insurrección se dió desde diferentes frentes y con la participación de los sectores mas reprimidos y desprotegidos.

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TODOS
R.Dalton

Todos nacimos medio muertos en 1932
sobrevivimos pero medio vivos
cada uno con una cuenta de treinta mil muertos enteros
que se puso a engondar sus intereses
sus réditos
y que hoy alcanza para untar de muerte a los que siguen
naciendo
medio muertos
medio vivos

Todos nacimos medio muertos en 1932

Ser salvadoreño es ser medio muerto
eso que se mueve
es la mitad de la vida que nos dejaron

Y como todos somos medio muertos
los asesinos presumen no solamente de estar totalmente
vivos
sino también de ser inmortales

Pero ellos también están medio muertos
y sólo vivos a medias

Unámonos medio muertos que somos la patria
para hijos suyos podernos llamar
en nombre de los asesinados
unámonos contra los asesinos de todos
contra los asesinos de los muertos y los mediomuertos

Todos juntos
tenemos más muerte que aquellos
pero todos juntos
tenemos más vida que ellos

La todapoderosa unión de nuestras medias vidas
de las medias vidas de todos los que nacimos medio
muertos
en 1932.

 

 

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