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MODESTO RAMIREZ FELICIANO AMA.  FRANCISCO SANCHEZ FARABUNDO MARTI  1932 testimonio  1932

JOSE FELICIANO AMA (ESCRITOS DE MIGUEL MARMOL)


Ama1.jpg (14221 bytes)JEFE DE LA INSURRECCION DE LOS INDIGENAS EN 1932

José Feliciano Ama, indígena oriundo de Izalco, fué uno de los jefes destacados de la insurrección obrera y campesina de 1932. Ama sustentó la causa del Partido Comunista, por haber sufrido en carne propia la soberbia y tropelía   de quienes los explotan inmisericordemente, que los deja sin sus tierras, sin sus solares, que les negaron su autoridad local, su fuero, segregados y marginados en la indigencia, siendo los propios nativos del país.

ANTECEDENTES QUE LO CONFIRMARON REVOLUCIONARIO

La injusticia que por centúrias venía sufriendo la población indígena, se prolongo con el desarrollo de la agricultura, principalmente en el renglón del café. Para que los agrarios cultivaran el café en grandes extensiones, el gobierno que presidía el Dr. Rafael Zaldívar, llevó a efecto la reforma agraria burguesa. Con tal aviesa reforma, el nuevo régimen de la tierra despojó de sus tierras "legálmente" a las comunidades indígenas, y abolió los ejidos, dejando sin donde cultivar a masas de labriegos mestizos. Labriegos naturales y mestizos fueron sometidos al régimen salarial, unos, y otros al régimen de la servidumbre.

En 1881 fueron extinguidas las propiedades de las comunidades indígenas, y en 1882, decretada la abolición de los ejidos, propiedad municipal trabajada por los labriegos ladinos en aparcería y usufructo, pagándole al Alcalde los impuestos establecidos. Los terratenientes extendieron sus propiedades cuanto más pudieron, abarcando cientos de caballerías de tierra (64 mazanas de suelo conforman una caballería), unos para extender la caficultura, otros para ampliar la siembra de caña de azúcar y terceros para ampliar la ganadería. Fué así que se fué concretando el régimen salarial en el campo, y concretando el régimen de la servidumbre que somete a mozos, colonos y aparceros. Régimen de la servidumbre semejante al de la Edad Media en europea.

Con el nuevo régimen de la tierra, también pudieron adquirir derecho de la propiedad del suelo, decenas de miles de familias rurales tanto mestizos como naturales. En Izalco, la familia Ama tuvo propiedades en buena extensión, ya que eran de las familias emprendedoras, como en Ilopango mis abuelos Chicas; pero a partir de 1894, que los conservadores volvieron a recuperar el poder político por medio de los militares oportunistas y pancistas, los agrarios procedieron a expropiar  campesinos con el agiotismo leonino del 25 por ciento de interés, con el acaparamiento barato de sus cosechas, con la Ley de Prisión por Deuda, ante lo cual los campesinos preferían entregar sus terrenos que ir a la cárcel. Para expropiar a los campesinos, los terratenientes se valían de mil marrullerías y de la tortura.

JOSE FELICIANO AMA TORTURADO Y EXPLOTADO

En Cután, Izalco, Ama me mostró sus dedos pulgares con cicatrices visibles, de cuando fue torturado por los esbirros del Presidente General Tomás Regalado (1882-1903), esbirros que le arrancaron el título de propiedad de la hoy floreciente Hacienda "San Isidro" de la familia Regalado (una de las familias más importantes de la oligarquía salvadoreña)

AMA SE INCORPORA A LA LUCHA REVOLUCIONARIA

Cuando el Partido Comunista arremetio contra la expropiación de campesinos, proclamando la confiscación de la tierra mal habida departe de los terratenientes y exmandatarios para restituirsela a sus antiguos dueños, Feliciano Ama, aún ya entrado en años, abrazó la causa comunista para organizar y movilizar a sus congéneres en vias de conquistar sus ligítimas reinvindicaciones. Los naturales para no ser observados, se reunían clandestinamente. Para la convocatoria usaban el caracol, instrumento antiquísimo de comunicación. El paso destinado para la reunión lo indicaba una hoja de plátano, una rama o una piedra. Aumentaron sus actividades cuando se intento elegir la autoridad local propia.

Por la actividad de Ama en la campaña electoral dirigida por el Partio Comunista, el Presidente General Martínez, invitó a Feliciano a Casa Presidencial para hacerle reflexiones, advirtiéndole que ese "hueso tenía hormigas coloradas". Ama le respondió: "Silas hormigas coloradas me devoran, no importa".

EL FRAUDE ELECTORAL INSURRECCIONO TAMBIEN A LOS INDIGENAS

El 3 de enero del 32, los naturales de Izalco concurrieron a las urnas para depositar sus votos con fiesta en el alma, dispuestos a recuperar la autoridad perdida a partir de 1894, pero aún ganando los comicios masivamente, hubo el fraude descarado e indignante. Seguido del fraude electoral, las autoridades desataron la persecusión, y con la masacre de huelguistas en los campos de Ahuachapáan, también los nativos Nahuatl se insurreccionaron.

LOS INDIGENAS VAN AL COMBATE

Como el volcán de Izalco que al extractorar retumba estremecientemente, así los naturales nahuatl irrumpieron violentos al combate en la hora señalada, haciendo tambalear a la burguesía y al gobierno. Los Izalqueños lucharon con furor, con la Bandera Roja de la Hoz y el Martillo en alto, causándole al enemigo numerosas bajas, a filo de machete, a tiro de escopeta y revólver. Ama obtuvo del comercio local, todo cuanto necesitaron para ayudarle al pueblo necesitado, firmando vales a pagar después del triunfo. Se dijo insistentemente que la insurgencia indígena de Izalco, hizo a las burguesías del lugar, moler maíz y hacer tortillas para los revolucionarios.

Cuando Ama fué detenido, lo torturaron cruelmente para que revelara planes de la insurrección, pero el contesto carajudamente: "¡Eso no se dice!". Enseguida fué ahorcado en las ramas de un arbusto de aceituno (olivo) de la plaza pública, para saciar cobarde venganza y sembrar el terror en la población.

La prensa diaria decía que los comunistas engañaron al héroe Feliciano Amas(expresión mía) ofreciéndole tierras, cosa que fué falsa, ya que el compañero Ama tenía tierras y graneros.

El Frente Farabundo Martí (FMLN) que emprendió la lucha a muerte por conquistar definitivamente la libertad del pueblo salvadoreño, hizo honor a Feliciano Ama y a sus congéneres heróicos y elevo su nombre al denominar al Frente Occidental, Feliciano Ama.

Porque la sangre de nuestros héroes sigue y seguirá presente en la historia humilde y combativa de nuestro país.

Ama2.jpg (128196 bytes)Amas antes de ser ahorcado

 

ALGO MAS DE AMA

Oscar Martínez Peñate

Nació en Izalco, Departamento de Sonsonate, en 1881, y murió linchado por una turba enardecida y xenofóbica de ladinos, prodictadura y terratenientes, luego fue colgado de un árbol con un lazo, para dar la impresión que había muerto ahorcado el 28 de enero de 1932. Usaba pelo corto, bigote y barba bien recortada, vestía camisa y pantalón de manta, caites de cuero y sombrero de palma, fue un hombre humilde, respetuoso, de voz apacible, firme y convincente, no hablaba mucho castellano sino en su lengua natal —el náhuat—, trabajó de jornalero, gustaba sembrar maíz negro, era devotamente cristiano, querido y apreciado por los demás indígenas.

Casado con Josefa, hija de Patricio Shupan, quien era mayordomo principal de la cofradía del Corpus Christi (Espíritu Santo) y a la vez cacique de Izalco. Feliciano Ama recibió de su suegro respaldo y apoyo, él lo ayudaba a recibir a los mandaderos de la cofradía, recolectar las ofrendas y lo acompañaba a las reuniones importantes. Patricio Shupan murió a causa de un sorpresivo fortísimo dolor de estómago en 1917, luego de asistir a un almuerzo en la residencia presidencial con uno de los presidentes de la dinastía Meléndez-Quiñónez, Carlos Meléndez.

Para esos años Patricio Shupan ya reclamaba la expropiación de las tierras comunales que el gobierno le había arrebatado a los indígenas, la expropiación de éstas por parte del gobierno, el maltrato inhumano y la extrema explotación de que eran víctima los indígenas fue la semilla de la discordia que desembocó en la insurrección indígena y en donde la fuerza armada cometió el peor etnocidio del siglo XX.

Fueron masacrados más de 30 mil indígenas; este hecho histórico es conocido y denominado por los historiadores gobiernistas como los "sucesos de 1932". Al fallecer Shupan, en 1917, Ama se convirtió en el cacique de los indígenas de Izalco y dirigente de la cofradía del Espíritu Santo, constituida en su totalidad por indígenas.

Continuó él la demanda por la devolución de las tierras comunales, la denuncia y la condena por la violación de los derechos humanos cometida contra su pueblo.

Mario Zapata y Alfonso Luna, jóvenes universitarios, al enterarse de los preparativos de la insurrección indígena liderada por el cacique Feliciano, llegaron a Izalco como dirigentes del Partido Comunista de El Salvador(PC), con el interés de aprovechar políticamente la situación con el propósito de que el PCS tomara la dirección.

Pero era ya demasiado tarde, Feliciano y los otros dirigentes indígenas tenían previsto el levantamiento indígena y al PCS no le quedó otra opción que adherirse a la revuelta indígena. En la noche del 22 de enero de 1932, Feliciano Ama ingresó a Sonsonate con centenares de indígenas, pero en la madrugada llegó gente extraña al movimiento, proveniente de Juayúa y ésta hizo destrozos, mataron al alcalde, cometieron acciones vandálicas y toda la responsabilidad se la atribuyeron injustamente al líder indígena Feliciano Ama, quien luego se replegó a unos huatales en las afueras de Izalco.

Los ladinos comenzaron a pedir su cabeza y desarrollaron un racismo paranoico.

La misión de atrapar a José Feliciano Ama fue encomendado a Cabrera, comandante de la guarnición de Izalco y reconocido como un matón que odiaba a los indígenas. Él salió con varios perros hacia los alrededores de Izalco, iba con varias decenas de soldados armados "hasta los dientes" vestidos de paisano y cuando llegaron al lugar donde se encontraba el líder indígena, lo embosca-ron, lo capturaron y amarrado se lo llevaron. a la alcaldía.

Ama gritaba: ¡vivan los indígenas!, ¡las tierras son nuestras¡, con su asesinato quisieron de esta forma apagar su voz por la justicia. Feliciano quedó suspendido de una ceiba frente a la Iglesia de la Asunción, como ejemplo de lo que le podía suceder a todo aquel que reclamara lo que le habían robado los terratenientes y los altos funcionarios de la dictadura de Maximiliano Hernández Martínez y de otros gobernantes anteriores

 

Ama3.jpg (40823 bytes)Cuerpos de indígenas asesinados por la oligarquía en Sonsonate en 1932.

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JOSÉ FELICIANO AMA: EL LÍDER DE LA INSURRECCIÓN INDÍGENA

El héroe nacional José Feliciano Ama, nació en Izalco, Depto. de Sonsonate, en 1881, y murió linchado por una turba enardecida y xenofóbica de ladinos, pro-dictadura y terratenientes, luego fue colgado de un árbol con un lazo, para dar la impresión que había muerto ahorcado el 28 de enero de 1932.

Usaba cabello corto, bigote y barba bien recortada, vestía camisa y pantalón de manta, caites de cuero y sombrero de palma, fue un hombre humilde, respetuoso, de voz apacible, firme y convincente, no hablaba mucho castellano sino en su lengua natal —el náhuat—, trabajó de jornalero, gustaba sembrar maíz negro, era devotamente cristiano, querido y apreciado por los demás indígenas. Casado con Josefa, hija de Patricio Shupan, quien era mayordomo principal de la cofradía del Corpus Christi y a la vez cacique de Izalco. Feliciano Ama recibió de su suegro respaldo y apoyo, él lo ayudaba a recibir a los mandaderos de la cofradía, recolectar las ofrendas y lo acompañaba a las reuniones importantes. Patricio Shupan murió a causa de un sorpresivo fortísimo dolor de estómago en 1917, luego de asistir a un almuerzo en la residencia presidencial con uno de los presidentes de la dinastía Meléndez-Quiñónez, Carlos Meléndez.

Para esos años Patricio Shupan ya reclamaba la expropiación de las tierras comunales que el gobierno le había arrebatado a los indígenas, la expropiación de éstas por parte del gobierno, el maltrato inhumano y la extrema explotación de que eran víctima los indígenas fue la semilla de la discordia que desembocó en la insurrección indígena y en donde la fuerza armada cometió el peor etnocidio del siglo XX. Fueron masacrados más de 30 mil indígenas; este hecho histórico es conocido y denominado por los historiadores gobiernistas como los “sucesos de 1932”. Al fallecer Shupan, en 1917, Ama se convirtió en el cacique de los indígenas de Izalco y dirigente de la cofradía, constituida en su totalidad por indígenas. Continuó él la demanda por la devolución de las tierras comunales, la denuncia y la condena por la violación de los derechos humanos cometida contra su pueblo.

 

Anastasio Feliciano Sánchez

En este aniversario más del asesinato en 1932, de nuestro amado Feliciano Ama, decimos con todo el corazón y a todo pulmón, que hemos decidido ponerle fin, a los gobiernos salvajes y racistas.

Basta ya, tanta maldad, tanta injusticia, ya es suficiente tanta impunidad y tanta sinvergüenzada.

Estamos hartos y hartas de tanto aguantar, nuestra paciencia llegó a su fin. Y los días de este infierno en el cual nos tienen esos oligarcas, están contados.

En nombre de la memoria de nuestro Feliciano Ama, juramos y nos comprometemos que nosotros los indígenas, construiremos una gran organización a nivel nacional, que se convertirá en un gran muro sólido, en donde se estrellará la oligarquía y se pondrá alto y final, es decir un hasta aquí.

Nuestro cacique Feliciano Ama, ante las injusticias, el odio y la maldad, él hizo exactamente lo contrario. Feliciano ante todas estas miserias humanas, él predicó con la palabra y con sus hechos la hermandad, la fraternidad, la solidaridad, el bien común, todo esto con un gran sentimiento afectuoso, con cariño y con amor.

Por esa razón, porque Feliciano Ama, era un hombre bueno, que deseaba el bien para sus hermanos y su país. Los malos, esos perversos lo asesinaron, porque según esos asesinos matando a Feliciano mataban el amor al prójimo.

Y hoy en este lugar, decimos en coro y como mucha fuerza que a Feliciano no lo mataron, que vive y vivirá para siempre. ¡Que viva Feliciano Ama!, ¡Que viva Feliciano Ama!, ¡Que viva hoy y siempre!

Se dieron cuenta, los que pensaron que lo matarían, no sabían que lo inmortalizaban, que de nada ha servido que a Feliciano Ama al igual que al indio Anastasio Aquino, los hayan borrado y no los hayan puesto en los libros de historia oficial, para que los demás compatriotas no se enteran o no conocieran quién había sido y qué había hecho Feliciano Ama.

Que de nada ha servido que a nuestro Feliciano, sólo lo hayan mencionado en algunos libros de la historia oficial para presentarlo como una persona mala. De nada ha servido, porque aquí estamos presentes, rindiéndole un merecido homenaje.

Y en unos años, seguros estamos que nuestros nietos y tataranietos también en un futuro ellos lo recordaran y le rendirán homenaje, con admiración, orgullo y agradecimiento.

Señores racistas oligarcas, les exigimos es más les ordenamos, que paren ya, de destruir al país y de causar más miseria, delincuencia y desempleo.

Están a tiempo de que ratifiquen, están a tiempo de hacerlo en paz, esto se los decimos, porque todo tiene un límite de aguante, y ustedes están obligando al pueblo que desde los últimos cantones y caseríos la población nos conduzcamos hacia San Salvador, para instaurar el primer gobierno democrático en la historia de El Salvador.

Y si ustedes señores del gobierno piensan que nos van a detener, queremos decirles que hoy no será como en 1932, aprendimos la lección y no pasaremos dos veces por el mismo lugar, además también hemos tomado enseñanza y hemos aprendido las lecciones del reciente conflicto armado.

Nosotros no estamos amenazando a nadie, solo que les estamos avisando que ustedes ya no vendrán a buscarnos aquí a Izalco, sino que nosotros iremos a buscarlos a ustedes a San Salvador.

Somos un pueblo pacífico, rechazamos la violencia, estamos convencidos que se logra más por la vía pacífica que por la violenta, por eso estamos en contra de ustedes, porque ustedes señores son violentos y desalmados, cómo es posible que estén matando a la población de hambre, de desnutrición y falta de atención médica. No queremos venganza histórica, solo queremos lo justo, y lo bueno para todos.

Y ya para terminar mi intervención, solo quiero expresar que este día, marcó el inicio y el renacimiento para muchos de nosotros. Que el futuro es nuestro, y nosotros tenemos que construirlo para que nuestros hijos y nietos no sufran lo que sufrieron nuestros abuelos, ni pasen por nuestro sufrimiento.

Tenemos que forjar y construir el porvenir juntos.

¡Viva Feliciano Ama! ¡Viva Feliciano Ama!

¡Feliciano Ama no ha muerto, vive está aquí con nosotros¡

MUCHAS GRACIAS.

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IV. Vox Populi
R.Dalton

“En 1932 no se torturó a nadie. ¿A qué horas, señor? Ya sólo con fusilar aquellas tanatadas de gente teníamos más trabajo del que podíamos atender son seriedad. Por eso no me extraña que haya sobrevivientes de entre los fusilados. Se conoce el caso de don Miguel Mármol, pero debe haber otros por ahí, que no hablan por el miedo de que se los vuelvan a tronar otra vez en la menor oportunidad.”

“Nadie comía carner de cerdo. En primer lugar porque de seguro esos animales se habían encargado, junto a los zopilotes y los insectos, de devorar los cádaveres de los campesinos que habían caído entre los matorrales y en segundo lugar porque más de alguna persona aseguró que vendedores inescrupuloso habían llegado a la vender carne humana en las zonas de occidente especialmente azotadas por el hambre, haciédola pasar por carne de cerdo.”

“Las Guardias Cívicas tenían carta libre para matar a cualquiera. Las autoridades judiciales y militares, por el contrario, estimulaban a los miembros de tales cuerpos para que hicieran los menos prisioneros posibles y de una vez fueran haciendo justicia directa, a tiro limpio. Los grupos de la Guardia Cívica competían entre sí para ver quién podía matar o localizar más comunistas en un día. Estas Guardias actuaron y mataron gentes aun en lugares donde nunca hubo actividad comunista ni comunistas.”

“Desde varios púlpitos de San Salvador los sacerdotes absolvieron previamente cualquier pecado que por exceso pudieran cometer los miembros de las Guardias Cívicas en el desempeño de sus labores anticomunistas.”

“¿Que no se torturó? Eso es falso. Se torturaba diaria y constantemente. Toda persona que era capturada era muerta después de horribles palizas, macheteadas, sacaduras de ojos, colgaduras. La Guardia Nacional mató a muchas personas a culatazo limpio, el ejército se distinguió en el uso de la bayoneta. Cuando se capturaba a un campensino que hubiera hecho resistencia se le cogía entre cuatro por brazos y piernas, se le lanzaba al aire y se le enganchaba en la caída con las bayonetas. La única garantía de nos ser torturado era ser muerto desde lejos.”

“En todos los hospitales había orden de avisar a la Guardia o a la Policía sobre los heridos que llegaran a pedir curación. Así se capturó y se mató a muchos que habían sobrevivido a los ametrallamientos en las zonas rurales.”

“En Izalco se llevó a los niños de las escuelas primarias a presenciar el ahorcamiento del líder indígena Feliciano Ama.”
“Un destacamento de la Guardia en San Salvador allanó un conocido prostíbulo y venta de aguardiente. Con la amenaza de que si no aceptaban complacerlos, las acusarían de comunistas y las matarían, obligaron a las prostitutas a participar en una orgía que duró una semana, hasta que se agotaron las existencias de licor. Una de las prostitutas fue muerta a golpes por los Guardias Cívicos en medio d ela borrachera.”

“Dice don Miguel Mármol que, en Armenia, un general de apellido Pinto mató personalmente a más de setecientos campesinos que habían sido capturados por el ejército. Los soldados obligaron a los presos a abrir sus fosas y luego venía el general y los mataba con su pistola.”

“De acuerdo con la población de entonces, en enero de 1932 hubo en El Salvador más de um muerto y medio por kilómetro cuadrado.”

“Entre los fusilamientos efectuados con lujo de publicidad en Izalco, causó gran dolor el de el campesino pobre Francisco Sánchez, conocido en la población y entre los indios como Chico Sánchez, quien se había afiliado al comunismo y que precisamente por el cariño de que gozaba había sido seguido por mucha gente hacia las filas del Partido Comunista, los sindicatos campesinos y el Socorro Rojo Internacional. En publicaciones anticomunistas centroamericanas han circulado una serie de fotografías del fusilamiento de Chico Sánchez. En ellas se ve al dirigente campesino posando entre el Coronel Juan Ortiz y el cura que le ofreció los 'auxilios cristianos,'o bien arrodillado frente a este mismo cura en los momentos de hacer su confesión católica. La foto final de la serie muestra a Sánchez muerto, con la boca y los ojos abiertos, mirando hacia el infinito, mientras el volcánde Izalco comenzaba un violento ciclo eruptivo. Un poeta de la época, izquierdista que con el correr de los años se convirtió en un furibundo derechista, pudo entonces captar en unos versos defectuosos pero muy sentidos, lo que pensaba el pueblo de la figura de Francisco Chico Sánchez:

Francisco Sánchez , Francisco,
indio de mirar lejano,
la dura cara de risco
y el corazón franciscano...”

“La pistola 45 comenzó a ser muy apreciada en el ejército de El Salvador durante los acontecimientos del 32. A partir de entonces se convirtió en el arma personal por excelencia de los oficiales en campaña. Es que fue sin duda notable cómo las balas de fusil, digamos 30.06, e imclusive las ráfagas de ametralladora pesada de este calibre, eran incapaces de contener a los campesinos que cargaban contra la trop a machete pelado.
Los enardecidos comunistas terminaban por morirse, pero alcanzaban a llegar hasta el nido de ametralladoras y en ocasiones hasta herían a los soldados del ejército. El impacto de la bala 45, que, como se sabe, es un golpe de 500 libras en una superficie de 11 milímetros de diámetro, paralizaba inmediatamente en el mismo lugar a quienes lo recibían. Parece que ello se debe al shock o algo por el estilo.
Lo cierto es que ningún oficial portador de la pistola .45 tuvo la menor dificultad durante los hechos de la guerra de aquel año. Igual experiencia habían tenido las fuerzas norteamericanas invasoras de las Filipinas.”

 

Todo apunte sobre Feliciano Ama enviarlo a farabundovive@yahoo.com

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